lunes, 17 de agosto de 2009

POESÍA A UNA MADRE



Madre, tu me diste la vida,
tu me enseñaste el camino a seguir,
me cogiste la mano para que no perdiera mi rumbo,
y ahora en la lejanía,
te extraño más que a ninguna otra persona.
Contigo aprendí que significa la palabra amar,
el respeto hacia otras personas,
gracias a ti pude ver por primera vez la luz del Sol,
me enseñaste aquellas palabras que nunca se deben olvidar,
y yo desde este lugar donde tu no puedes acompañarme,
te recuerdo cada día como si fuera el último día que voy a verte.
Madre, quisiera tenerte hoy aquí conmigo,
porque mi corazón se resiente cuando tus lágrimas empañan tus ojos,
lágrimas por la tristeza que tienes de no tenerme cerca,
quisiera coger otra vez tu mano para dar el largo paseo que nunca dimos,
madre, quisiera decirte aquello que casi nunca te dije, te quiero.
Te quiero mucho, madre,
amiga, confidente, portadora de mis sueños infantiles,
enderezaste mi camino, me diste consejos que muchas veces no tuve en cuenta,
cuando tropecé me levantaste del suelo para que siguiera caminando,
cuando la tristeza empañaba mi alma la llenaste de felicidad,
y, aunque muchas veces no supe agradecer tus esfuerzos,
desde este rincón alejado del mundo te digo, lo siento.
Lo siento madre por no haber sido a veces un buen hijo para ti,
siento no haber sabido entenderte muchas veces,
siento haberte dado muchas veces lágrimas amargas que empañaron tus bellos ojos,
siento no haber sabido decirte aquellas palabras que algunas veces quisiste escuchar,
madre, siento tenerte tan lejos ahora que más te necesito.
Madre, tu me diste la vida,
me enseñaste el camino que a veces no he seguido,
ahora que estamos separados te hecho en falta mucho más,
ahora que sólo tengo tu recuerdo mi corazón es más triste,
aunque sea feliz en mi pequeño mundo, no es lo mismo sin ti,
madre, aunque nunca te dijera aquello que tu querías,
hoy te digo que te quiero más que a nada en este mundo,
y espero que nunca llegues a faltarme, madre,
porque si tu me faltas, mi vida no tendrá sentido.

viernes, 14 de agosto de 2009

EN LA OSCURIDAD



Se cierne la noche sobre mi,
la calma, el silencio, la quietud,
todo acecha mi camino,
mi tranquilidad se rompe por un suspiro,
el corazón se acelera, el cuerpo aviva el paso,
en la oscuridad, siento miedo a lo que no veo.
El viento ya no sopla con fuerza,
la Luna no quiere salir, no alumbra mi paso,
las estrellas se esconden, el cielo se vuelve gris,
algo me persigue, me quiere atrapar,
no sé que puede ser, no sé quien me acecha,
sólo sé que la oscuridad intenta atrapar mi alma.
Busco un rincón donde ocultarme,
pero nada es seguro, ninguna puerta me cobija,
debo seguir caminando, más aprisa, no debe cogerme,
¿ qué busca de mi si no tengo nada ?,
no importa, debo huir, escapar de todo,
buscar una luz que me ayude a salvarme.
En la oscuridad todo parece más triste,
las palabras se entrecortan, se pierden,
no existen letras que cuenten algo interesante,
todo es miedo, soledad, vacío,
encuentro sombras y penumbras,
nada me ayuda a seguir vivo,
todo se vuelve contra mi y no puedo hacer nada.
Algún día perderé la oscuridad,
el silencio se convertirá en grito desgarrado que cuente una historia,
la quietud y la calma se perderán como el polvo,
todo se volverá brillante, la luz me visitará en cada rincón,
mi cuerpo dejará de ser alma vagabunda,
encontraré mi rincón en este mundo vanal e incomprendido.
Pero hoy todo es vacío, oscuro, apagado,
la oscuridad me acecha cada instante,
intenta atraparme allí donde me encuentre,
me busca cuando no me ve para no dejarme huir,
algún día conseguiré escapar de esa oscuridad maldita,
y cuando lo consiga quizás sea demasiado tarde,
porque mis ojos se habrán cerrado para siempre en sueño eterno.

jueves, 13 de agosto de 2009

LA MUERTE CALLADA



Se acabó su vida,
dormitó en silencio su corazón,
sus tristes ojos se cerraron para siempre,
su cuerpo encontró el frío sepulcral,
otra víctima más, otra muerte callada.
Y lo enterraron en algún lugar,
donde nadie pudiera recordarlo,
allí donde se escondían miles de almas en pena,
que alguna vez tuvieron algo que decir,
y ahora son cenizas de tristes recuerdos.
La muerte callada, silenciada,
escondida del mundo porque no interesa su historia,
nadie sabe quien era o quien fue,
o que estaba dejando atrás,
solamente quien sabía toda su historia,
quemó los recuerdos escritos de su vida.
Ahora todos se preguntan, ¿ por qué ?,
pero todos aquellos que lo conocían callan en silencio,
nadie cuenta su historia porque a nadie le importa,
aunque el mundo debería haberlo conocido,
lo único que conocen es un nombre más para olvidar.
¿ Quien tiene la culpa ?,
aquel que una vez dijo sí a luchar,
¿ por qué tuvo que haber otra muerte callada ?,
porque no interesa hablar de porque una bala mata sin sentido,
¿ por qué no hicimos nada para evitarlo ?,
porque quien pudo poner los medios se olvidó de él,
esperando que el resto hiciéramos algo por salvarle la vida.
Pero nosotros nada hicimos, nada haremos,
que lo hagan aquellos a los que les dimos nuestra confianza,
que pongan los medios aquellos que nosotros dijimos que nos representaran,
mientras nosotros, desde nuestro pequeño rincón del mundo,
nos dedicamos a resolver nuestros problemas,
nuestras inquietudes, a realizar nuestros sueños imposibles,
pero sin olvidarnos de esa muerte callada,
para no dejar en el olvido a quien tenía su historia,
y ahora es otro triste recuerdo más.

miércoles, 12 de agosto de 2009

NO TE ESCONDAS




No te escondas entre palabras vacías,
no disfraces tus juegos inocentes de amor,
no ocultes las mentiras que empañan tu corazón,
deja que el mundo sepa quien eres realmente,
no olvides que cuando no tengas a nadie,
las lágrimas de la soledad serán tu compañera.
No intentes luchar por sueños imposibles,
busca en tu corazón la felicidad que nunca vas a tener,
vive la vida que te ayude a superar tus metas,
no sigas el camino del engaño o la mentira encubierta,
porque cuando el mundo te dé la espalda,
te darás cuenta porque la tristeza te acompaña siempre.
Sigue el camino que te enseñaron al nacer,
camina con paso firme y decidido,
sal a la calle, muéstrate tal y como eres,
no escondas las historias que realmente hablan de ti,
no vivas en ese mundo imaginario creado por ti,
y describe con palabras sinceras porque necesitas vivir.
No te escondas en falsas promesas que no cumplirás,
no intentes dibujar una sonrisa con sentimientos vacíos,
no empañes con lágrimas fingidas la historia de tu vida,
vive y deja vivir a los demás sus propios sueños,
y no busques aquello que nunca vas a poder dar.
Deja ya de jugar a juegos infantiles,
sal a la realidad que nunca quieres ver,
define tu camino con la sinceridad que no demuestras,
busca a tu alrededor el cariño que dices que te falta,
busca en tu corazón la verdad que nunca posees,
evita la herida triste de quién descubre tus falsos juegos,
y sé alguien en la vida sin engañar a quien no se lo merece.

martes, 11 de agosto de 2009

RETALES DE PEQUEÑAS HISTORIAS



En rincones escondidos de estrechas calles,
se cuentan miles de pequeñas historias,
que hablan de cosas sin importancia,
que a veces te llevan a sentir la felicidad que nunca tuviste.
Historias que a veces son tristes,
porque hablan de aquello que nunca queremos contar,
y las cuentan personas que nunca tuvieron lo mismo que tu,
gente que nació sin saber que era una vida digna,
y ahora lucha por intentar ser alguien que tenga cosas que decir.
Otras veces las historias nos cuenta bonitos cuentos,
un niño que nace para alumbrar al mundo,
un pequeño héroe que lucha por la paz en el mundo,
o el cuento imposible de ese amor que nunca se pierde,
y vive feliz hasta el final de los días.
Retales de pequeñas historias cada día nos visitan,
a veces nos cuentan la muerte inocente de quien no dejó nunca de sonreír,
otras veces nos enseñan porque la vida es bella y merece la pena vivir,
siempre una historia en cada calle, en cada ciudad, en cada rincón del mundo,
siempre algo que alimentar nuestro corazón de tristeza o felicidad.
Hoy el mundo nos cuenta historias tristes,
de aquellos niños que no tienen nada y sin embargo tienen que trabajar,
de aquellas personas que por ser diferentes no tienen su trozo de mundo,
de aquellos que se creen dios y matan con desprecio
a aquellos que no son iguales a ellos,
hoy el mundo nos cuenta la triste historia de la muerte y la desolación.
Quizás algún día el mundo pueda cambiar,
y los retales de pequeñas historias nos hablen de felicidad,
las personas dejaremos de ser egoístas, vanales, hipócritas,
saldremos a la luz a reclamar aquello que nos pertenece,
pero mientras eso no ocurra todo seguirá siendo sombrío, oscuro,
y solamente viviremos la felicidad que siempre hemos deseado,
en nuestro pequeño mundo imaginario alejado de la realidad.