domingo, 6 de septiembre de 2009

MI ETERNO AMOR SECRETO



Siempre serás mi eterno amor secreto,
aún cuando nuestras confidencias no tienen sentido,
cada segundo que siento tu presencia en la distancia,
en cada momento que me faltan las historias que cuentan tus palabras,
sin ti no estaría siguiendo el camino que un día decidí tomar,
sin ti que te encontré un día y llenaste mi vida de ilusión.
Siempre te llevo conmigo, en cada paso que doy,
en esta distancia maldita que me impide que tomemos un café,
en cada silencio callado de mi corazón donde guardo tus palabras,
recordando porque no puedo amarte como desearía,
dibujando la tristeza porque tu no puedes entregarme tu corazón,
siempre te llevo conmigo, siempre tu recuerdo está clavado en mí.
Mi eterno amor secreto, amor imaginario que nunca será real,
quisiera entregarme a ti cada noche que mi cama se encuentra vacía,
quisiera robarte esos besos que otro ya los está haciendo preso,
desearía acariciar tu cuerpo cada vez que la llama del amor,
nos envolviera en el deseo más profundo.
Y nada tendré de ti aún cuando mi alma se eleve a los cielos,
solamente allí podré reencontrarme contigo y amarte plenamente,
conmigo siempre aún entregándome al amor estarás tu,
porque aún no pudiendo abrazarte, seguramente te amo en silencio,
aún no pudiendo gritar lo que siento, mis gritos callados hablan de ti,
porque aún no pudiendo estar a tu lado, mi amor por ti será siempre eterno.
Y en este amor eterno y a la vez imaginario,
seguiremos con nuestras confidencias, nuestras historias muchas veces sin sentido,
nos reiremos muchas veces sin saber porque,
hablaremos de todo aunque no sepamos que estamos diciendo,
nos tenderemos la mano cuando uno de los dos necesite ayuda,
pero siempre imaginando que el amor imaginario nos acompaña,
y cuando nos reencontremos allí donde seremos almas vagabundas,
podré dejar de pensar que hoy, mañana y siempre,
fuiste mi eterno amor secreto.

viernes, 4 de septiembre de 2009

DESCUBRIENDO LA VIDA



Abrió sus pequeños ojos para ver la luz del sol,
intentó descubrir que estaba pasando a su alrededor,
reía sin saber porque, lloraba porque tenía hambre,
mientras las personas que se encontraban a su alrededor,
admiraban su pequeño cuerpo frágil como el cristal.
Nació un día cualquiera,
después de una noche de amor desenfrenado,
donde un padre cultivó una pequeña semilla dentro del vientre de una madre,
para que nueve meses después tuvieran el regalo más preciado,
una pequeña vida que alumbrara sus corazones de felicidad.
Y se forjó por el amor de dos almas enamoradas,
que un día decidieron amarse eternamente,
para recorrer juntos el largo camino de la vida cogidos de la mano,
y, en ese último suspiro en el que uno de los dos se eleve a los cielos,
recordar que los besos robados siempre fueron suyos.
Y el niño crecerá sin entender que ocurre a su alrededor,
la risa y el llanto serán su única compañía,
cada día que pase seguirá descubriendo la vida,
poco a poco aprenderá a caminar,
tocará todo aquello que le rodea sin saber si está haciendo algo mal,
mientras aquellos que le dieron la vida,
con una sonrisa de felicidad velarán porque nunca le pase nada.
Una nueva vida alumbrará el mundo,
este mundo donde nadie es lo que dice ser,
llenará un hogar de inmensa felicidad,
crecerá rodeado del cariño que nunca debe olvidar,
seguirá el camino que le lleve a lograr sus sueños,
y cuando se encuentre en la tesitura de cuidar de una pequeña vida,
recordará con cariño todo aquello que una vez le enseñaron,
para que su hijo pueda recorrer el camino con la felicidad que
a él nunca le había faltado.

jueves, 3 de septiembre de 2009

EL RECUERDO DE UN NIÑO



El recuerdo de un niño,
de aquel que una vez soñaba con una dulce sonrisa,
pero que un día despertó a la cruda realidad,
el corazón le dijo que no podía seguir,
el cuerpo se abandonó a un destino nunca deseado,
y el niño que antes tenía una dulce sonrisa,
aún en esos momentos, reía y seguía jugando a ser mayor.
Forjó muchos proyectos que nunca pudo llevar a cabo,
inventó palabras que nunca llegarían a entenderse,
intentó contarle al mundo la historia de su vida,
muchos le dieron la espalda, otros se compadecieron de él,
pero nadie supo como ayudarle a que su camino no fuera triste, apagado,
aún sabiendo que ocultaba su amarga tristeza para no sufrir más.
Nadie le pregunto nunca porque vino al mundo,
o si merecía la pena luchar cada día por estar en él,
no se preocuparon de cuando le hizo falta algo que comer,
o si alguna vez quiso un pequeño juguete que le ayudara a divertirse,
porque nadie sabía que existía, ni donde habitaba,
ni tan siquiera tuvieron tiempo de pensar que podrían hacer por él.
Y el niño apenas creció,
en el poco tiempo que estuvo entre nosotros
creó su propio mundo imaginario,
donde él siempre salía victorioso,
pero siempre llevando consigo la realidad de una triste vida
que le hizo madurar aún siendo tan joven.
Hoy sólo nos queda el recuerdo de aquello que nunca conocimos,
no sabemos donde lo enterraron, ni porque se tuvo que marchar,
tampoco sabemos si llegó a saber que significaba la palabra jugar,
hoy el niño se ha ido a aquel lugar donde vé otros niños crecer,
mientras otro niño nace, quien sabe donde, en que lugar,
esperemos que ese niño pueda contar su historia,
y que esa historia no tenga otro triste final.

lunes, 31 de agosto de 2009

MI HISTORIA ERES TU



Hoy vuelvo a encontrarte,
en este rincón de luz brillante y dispersa,
donde mis palabras cobran sentido,
hablamos, reímos, jugamos a ser aquello que muchas veces imaginamos,
todo lo que represento se convierte en una historia,
y esa historia jamás descrita eres tu.
Mi historia eres tu,
lo supe desde aquel día que te conocí,
cuando las palabras no fueron vacías,
en ese momento en el que me diste retales de tu vida,
tus opiniones forjaron la historia que nunca se escribe,
y mi corazón supo que debía hablar de ti.
Y ahora me siento aquí a escribir,
en la fragilidad de mi alma,
mientras un escalofrío recorre mi cuerpo,
imaginando porque no puedo tenerte,
dibujando en mi cabeza la sonrisa de tu cara,
y ahora me siento aquí a escribir,
pequeñas letras que hablan de amor.
Quisiera no tener que amarte,
desearía no buscar sentimientos puros,
quiero saber como adentrarme en tu camino,
o seguir el mío luchando por vivir mi propia historia,
pero sigo aquí en la ventana de la luz dispersa,
contando la historia de amor que no debería contar.
Te amaré en silencio, sin hablarte,
para no romper la magia de esta amistad inquebrantable,
escucharé a mi corazón para intentar callarlo alguna vez,
dejaré que el tiempo se apoderé de mis palabras,
no quiero perderte por una historia confusa,
ni atraparte entre muros que oculten una realidad,
aunque quisiera entregarme por completo al amor,
no sé si puedo coger tu mano,
no sé si podré morir en tus brazos después de un último beso de amor.

TE BUSCARÉ EN MIS RECUERDOS DE CRISTAL



Encontré un camino amargo que nunca debí coger,
recorrí el camino cogido de la mano del amor,
le entregué mi corazón sin discutir mis sentimientos,
mi cuerpo se adentró en el deseo más profundo,
y, ahora que ya no estás conmigo,
te buscaré en mis recuerdos de cristal.
En los cristales rotos por el engaño que nunca vi,
en trozos ensangrentados de mi maltrecho corazón,
tu amor fue una farsa, tus palabras se quedaron vacías,
todo aquello que tuve se convirtió en penumbra,
alejando de mi vida la sonrisa que nunca debí perder.
Te buscaré entre los recuerdos del pasado,
intentando encontrar algo que me ayude a no odiarte,
buscando un motivo para quitar el rencor que me dejaste,
quizás no debí entregarme por completo a ti,
pero el amor quiso que aún cuando me dejaste,
todavía siguiera amándote.
Y el amor se fue marchando de mi lado,
al descubrir los engaños que nunca pude ver,
mis lágrimas se secaron para devolver la felicidad a mis ojos,
la oscuridad que me acechaba se alejaba como el polvo,
y todo aquello que nunca debí perder,
vuelve a mi para que siga queriendo luchar por vivir.
Te buscaré en mis recuerdos de cristal,
en los cristales rotos que representan el amor que nunca tuve,
en todas aquellas palabras que me diste que nunca debieron existir,
en cada rincón donde pude entregarme a ti sin rendición,
te buscaré para romper tu recuerdo, olvidar que te pude amar,
dejaré atrás el pasado para encontrar mi futuro,
y si alguna vez te cruzas de nuevo en mi camino,
el silencio será la única palabra que recibas de mi.