jueves, 9 de octubre de 2008

EL SONIDO DEL SILENCIO



En la pequeña lejanía que nos separa,
se oyen gritos escondidos que hablan de amor,
en el rincón donde solamente una ventana me habla de ti,
se leen las palabras sin voz que me dicen que estás ahí.
En la oscuridad de mi pequeño cuarto vacío, oscuro, triste,
se oyen los lamentos desgarrados de mi corazón,
y de mis apagados ojos que nunca buscan tristeza,
pequeñas lágrimas se caen al frío suelo,
para esparcirse en trocitos de sentimientos amargos por tu ausencia.
Porque solamente una ventana me lleva a ti,
triste ventana de luz brillante que no me deja tocarte,
se oyen a través de ellas cantos de amor
convertidos en canciones que me traen la melancolía,
solo una ventana para estar contigo,
y el sonido del silencio mi único compañero a cada segundo del día.
Y cada día un triste despertar frío, apagado, solitario,
con el sonido del silencio como único compañero de fatigas
para seguir luchando por vivir, por encontrarte,
por ser feliz en mi pequeña historia real que nunca debió ser sueño.
Cuando el sonido del silencio acabe,
ya no estaré solo, tu estarás conmigo,
jugando a esos juegos prohibidos que hablen de amor,
la ventana que tanto me dio de ti será solamente
el recuerdo de nuestras primeras palabras,
y, justo en ese intenso momento en el que
mis gritos de amor lleguen a tu corazón,
secaré de mis ojos los restos de tantas lágrimas derramadas,
y este pequeño corazón dormido volverá a ser feliz.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

MI CIELO,SI YO ALGUNA VEZ PUDIERA TENER LA LLAVE DE TU CORAZÓN...YA NO HABRÍAN MÁS SUFRIMIENTOS....PERO ESO SOLO LO DECIDIRÁ EL DESTINO... MUAKKKKKKKK