martes, 14 de octubre de 2008

PEQUEÑOS OJOS DE ESPERANZA



Y vio la luz del Sol un día cualquiera,
pequeños trocitos de vida juntados en un cuerpo frágil como el cristal,
abrió sus pequeños ojos de esperanza para intentar
adivinar que es lo que tenía a su alrededor,
y una pequeña sonrisa de felicidad iluminaba su cara.
Pequeños ojos que no llegan a comprender nada,
llora porque tiene hambre, ríe sin saber porque,
en su pequeño mundo sólo hay felicidad,
su corazón late débil pero fuerte ante la vida,
y sus suaves y tiernas manos pequeñas
abrazan la vida con fuerza.
Trocitos de lágrimas brotan de los ojos de quienes
le han dado la esperanza de vivir,
en esas noches en las que se envolvieron en el deseo más profundo,
amándose desde las entrañas de su alma,
desgarrando su cuerpo en cada caricia o cada beso.
Y, ahora el fruto de ese amor ve la luz,
en un lugar imaginario de felicidad,
rodeado de gente que le protegerá y cuidará a cada paso que recorra,
y, algún día, lo verán marchar,
le darán la libertad que él necesitará.
Y se irá, como vino,
colmado de experiencias y vivencias
por unos padres que supieron darle lo mejor de ellos,
y él tomará su camino, sin rumbo fijo,
intentará luchar por ser alguien en la vida,
pero siempre habrá de recordar
el momento en el que por primera vez,
con sus pequeños ojos de esperanza,
vio el primer rayo de sol y a aquellos que nunca han dejado de amarlo.
Y justo en el momento de esa triste despedida,
un trocito de él se quedará en los corazones
de quienes siempre estuvieron a su lado,
y él, que nunca supo decir esas palabras cariñosas que siempre guardaba,
les dirá desde lo mas profundo de su corazón, OS QUIERO.

0 comentarios: