Es una noche fría, con poca luz,
mis manos te abrazan con suavidad,
mis labios se funden con los tuyos en miles de besos,
mi cuerpo se estremece al contacto con tu cuerpo,
esta noche, quiero hacerte mía.
Lentamente te voy quitando el vestido,
mientras mis manos recorren tu piel,
tersa, suave, ardiente de deseo,
tus manos sintiendo en cada caricia
el escalofrío que recorre mi cuerpo.
Te beso con dulzura,
recorro con mi boca todos los rincones
anhelados cada vez que te tenía junto a mi,
tus pechos reciben caricias suaves de mis labios,
mientras lentamente te sigo desnudando para
fundirnos en el deseo más profundo.
Pero no me atrevo a tocarte todavía,
quiero poseer tu cuerpo y sin embargo algo me retiene,
tu belleza me impide desflorar lo más hermoso que jamás pude ver,
¿ por qué mis labios siguen besándote y no me atrevo a llegar más lejos ?,
no quiero rendirme ante mis temores,
para envolverme contigo en pasiones desenfrenadas de amor.
Pero esta noche fría me impide tocarte,
el calor que recorre mi cuerpo se desvanece,
mis labios simplemente se atreven a decir esta noche no,
el deseo sigue ahí mientras mis ojos no apartan la mirada de ti,
pero esta noche no serás mía, quien sabe si alguna noche lo serás,
porque es tan bonito el paisaje que tengo delante mío,
que una belleza como la tuya no se puede robar.
0 comentarios:
Publicar un comentario