Describiendo con silencios el mundo,
en su devenir diario, a cada paso recorrido,
ese mundo que alguna vez tuvo un trocito de felicidad,
aún sintiendo la triste despedida de almas
que vagaban sin rumbo fijo para no volver jamás.
Y en ese pequeño mundo imperfecto,
un trocito de felicidad llena de sentimientos,
donde el corazón sabe que significa latir,
y, los cuerpos inmóviles al paso del tiempo,
recobran la vida para seguir el camino.
Y el camino avanza, a pasos agigantados,
a cada segundo del día se encuentran pequeñas historias,
algunas hablan de amor, otras de pérdidas imposibles de recuperar,
pero siempre en algún lugar, apartado de la cruda realidad,
un trocito de felicidad para seguir adelante.
En este mundo donde mucha gente aparenta ser lo que no son,
donde el egoísmo es el pan de cada día,
donde siempre hay una bala que mata a un inocente,
o alguien promete todo aquello que jamás podrá cumplir,
siempre habrá alguien con su trocito de felicidad,
yo encontré la mía, tu la podrás encontrar.
Describiendo con silencios el mundo,
pero el mundo se describe a su manera,
imperfecto, irregular, indeciso en sus actos,
hoy me preocupo por quien nada tiene o muere de hambre,
mañana me preocuparé por seguir luchando por vivir,
pero siempre llevando conmigo un trocito de felicidad
ante tanta tristeza maldita,
porque siempre, en algún lugar, alguien realmente será feliz.
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