martes, 4 de agosto de 2009

UNA NUEVA VIDA QUE NACE


La madre llora, sufre, siente el dolor,
grita con la voz desgarrada mientras el marido le coge la mano,
el médico da sus últimas instrucciones,
las enfermeras se disponen a recibir esa nueva vida que nace,
nadie sabe lo que la madre está pasando,
pero todos ansían que pronto termine el sufrimiento,
para ver en que se ha convertido la semilla que una vez
el padre plantó dentro de ella.
Y el médico saca la pequeña criatura,
le corta el cordón umbilical,
aquello que le unía a la madre mientras crecía dentro de ella,
las enfermeras lo cogen, es pequeño, está lleno de sangre,
apenas tiene pelo, deben lavarlo, adecentarlo,
mientras la madre derrama por todo su cuerpo,
el sudor que aún tiene del esfuerzo realizado.
El padre con un brillo especial en los ojos llora feliz,
admira por primera vez aquello que una vez fue semilla,
se siente orgulloso de haber ayudado a traer tan bella criatura al mundo,
mientras el niño llora, sin saber porque, sin un motivo aparente,
el médico se felicita por haber conseguido una nueva vida,
y las enfermeras se llevan al recién nacido para ponerlo guapo.
Una nueva vida vino al mundo por el amor de un hombre y una mujer,
ahora mismo no entiende lo que a su alrededor pasa,
mira sin saber que está viendo, escucha y no entiende nada,
apenas se mueve porque no tiene fuerzas,
lo único que hace es comer y dormir viviendo su propia felicidad.
Si no hubiera habido amor,
el milagro de la vida no habría existido,
la madre no habría sufrido para dar a la luz,
el padre no habría derramado lágrimas felices,
todo habría sido distinto, nada habría cambiado en sus vidas,
pero hubo amor, sufrimiento, felicidad,
hubieron momentos en los que nadie pensó que alguien vendría a este mundo,
y ahora que vieron que todo es posible con amor,
saben que deberán luchar porque esa nueva vida,
tenga un porvenir en este mundo donde muchas veces,
nadie es quien dice ser y la maldad, es el pan nuestro de cada día.

lunes, 3 de agosto de 2009

SILENCIO ETERNO






Silencio eterno, muerte callada,
la respiración entrecortada,
la sangre se convierte en frío hielo,
el cuerpo se vuelve inmóvil,
el corazón pierde su latido lentamente,
nada soy, nada tengo, mi camino se para.
Los pasos firmes se convierten en espinas,
espinas que dejan sus heridas en todo mi cuerpo,
la cabeza se olvida de pensar porque ya nada le preocupa,
las manos pierden la fuerza que me ayudaba a levantar el mundo,
todo lo que me rodeada se vuelve sombra,
porque la luz que me alumbraba desaparece como el polvo.
Silencio eterno, vacío sin fin,
lágrimas de cristal cayendo de mis ojos,
el oxígeno me falta, el aire me mata,
nada me ayuda a resurgir como el Ave Fénix,
ya nada tiene valor para mi,
nada tiene sentido porque nada valgo.
El tiempo se termina pero quiero vivir,
seguir buscando un motivo para luchar,
no quiero desfallecer, no quiero perderme entre olvidos,
ayudadme a encontrar mi sitio en este mundo,
decidme donde está el camino de la vida,
no quiero irme, no quiero ser un recuerdo más.
Ayer vivía el amor más intenso,
hoy vivo el dolor más grande,
ahora el silencio es mi guía,
la felicidad se convierte en tristeza,
todo lo que soy se esfuma como ceniza que se lleva el viento,
a lo mejor algún día vuelvo a ser el hombre que siempre fui,
más hoy no puedo por más que intento,
vivir de un recuerdo y desear no convertirme,
en palabras que alguien lea para acordarse de mi.

viernes, 31 de julio de 2009

EL LLANTO DE UN HOMBRE




Y el niño creció, se hizo mayor,
buscó su propia felicidad sin olvidarse
de aquellas personas que siempre estaban con él,
luchó durante mucho tiempo por amar con el corazón,
intentó durante un largo periodo de su vida sobrevivir a este mundo,
y, ahora el hombre vuelve a ser niño y llora amargamente.
Atrás quedan palabras vacías que antes contaban historias,
en el olvido deja recuerdos que le hablaban de amor,
la tristeza empaña sus ojos de lágrimas,
su corazón pierde lentamente el latido de la vida,
y su cuerpo se deja llevar al frío sepulcral que lo elevará a los cielos.
El hombre antes veía con la felicidad de un niño,
ahora ve con la amargura de un viejo,
camina con el dolor de un animal herido,
lucha en una batalla perdida donde caerá rendido,
vive de la imaginación que una vez fue sueño,
y deja la realidad que le rodea para esconderse en la penumbra.
El llanto de un hombre clama desolado,
en un cuarto vacío, apagado, lleno de sombras,
donde hace nada era feliz, donde se reía de todo,
busca entre cristales rotos el reflejo perdido,
todo lo que tenía se esfuma como el polvo,
nada tiene ahora, nada representa,
ya no tiene sentido dar un paso más en el camino.
Un hombre antes niño jugaba a ser mayor,
el niño ahora hombre buscando su destino se perdió,
la felicidad que lo embargaba se convirtió en triste soledad,
todo aquello por lo que luchaba, lo devolvía a la realidad,
ahora el hombre ya no ríe como antes lo hacía,
ahora sólo piensa que paso debería dar,
esperemos que no se equivoque,
y que en el cielo no lo tengan que esperar.

jueves, 30 de julio de 2009

CUREMOS LA HERIDA DEL MUNDO



Creemos que nuestros problemas son grandes,
buscamos refugio en nuestros asuntos,
perdemos el tiempo luchando por conseguir una meta,
y, ¿ qué pasa con el mundo ?,
también tiene problemas, metas, sueños e ilusiones,
y nosotros no hacemos hacemos nada por él.
Un niño llora porque no puede comer,
que más da si yo tengo un trozo de pan,
un hombre mata a otro en una guerra sin fin,
que más da si a mi no me ha tocado,
una mujer muere después de ser maltratada,
que más da mientras no me toque a mi.
Y nosotros felices en nuestro rincón del mundo,
solucionando nuestros pequeños problemas,
buscando la felicidad que nunca queremos que nos falte,
viviendo a veces una tristeza que nunca buscamos,
pero nada hacemos por el mundo, no hay compromiso,
no hay esperanza de salvación, no unimos las manos,
dejamos que otros decidan por nosotros,
y esos no hacen nada por arreglar aquello que lo está matando.
Curemos la herida del mundo,
desde la conciencia del niño cuando nace,
educando a nuestros jóvenes con palabras sabias,
integrando en la sociedad a quien una vez tuvo su peor castigo,
poniendo nuestro granito de arena para que todos tengamos algo de felicidad,
dejemos de encerrarnos en nuestro rincón y miremos lo que tenemos afuera.
Aunque quien puede no haga nada,
entre todos podremos si lo intentamos,
no hace falta mucho, tan sólo perseverar en el intento,
denunciemos aquello que daña nuestro planeta,
acabemos con las injusticias que matan nuestro porvenir,
acallemos a quienes sólo piensan en ellos mismos,
pero sobretodo y ante todo,
curemos desde la herida del mundo desde la humildad
de nuestro pequeño corazón.

UN SUEÑO, UNA ILUSIÓN, UNA ESPERANZA




Un sueño, dejar mi realidad para vivir otra distinta,
despertar un día viendo aquello que me está faltando,
una caricia tuya, un beso, una mirada inocente,
describir la vida con palabras sin sentido,
sentir nuestros cuerpos envolviéndose en el deseo más profundo,
un sueño, dejar el espejo que nos une y tenerte aquí conmigo.
Una ilusión, recuperar el tiempo perdido,
volver a ser el hombre que siempre fui,
olvidar la tristeza que empaña mi corazón,
vivir una felicidad que muchas veces no tuve,
una ilusión, coger un día tu mano
y recorrer el largo camino de la vida.
Una esperanza, que el mundo cambie a mejor,
que las personas dejemos de ser egoístas, vanales, hipócritas,
que los niños dejen de trabajar cuando deberían estar jugando,
aunque sé que nada cambiará, todo seguirá igual,
nunca veré el mundo como a mi me gustaría,
por eso mi esperanza se pierde entre papeles antiguos,
y busco la esperanza de que nuestros corazones nunca se separen.
Un sueño, una ilusión, una esperanza,
todo me habla de amor, de sentimientos por descubrir,
todo cuenta una historia a veces imposible,
algunas cosas nunca cambiarán,
otras simplemente quedarán en el olvido,
y otras simplemente no quiero ver como se van,
porque si algún día tu me faltaras,
no tendría motivos para seguir viviendo.