Grabado en mi pecho,
con ardiente llama que quema mi cuerpo,
con lágrimas ensangrentadas que corren dentro de mi,
grabado en mi pecho con retales de sueños imposibles
te encuentras tu, mi amor imaginario.
Tu nombre bordado con puñales de cristal,
recordándome con sus heridas profundas
que todavía no estamos juntos,
¿ donde estás ?, ¿ por qué vivo de mi soledad ?,
sólo sé que cada noche mis ojos lloran tu ausencia
y mis sueños imposibles me devuelven un poco de felicidad.
Tu rostro, aquel que una vez pude admirar
dibujado en mi memoria con lapices invisibles,
con retales de recuerdos de noches inolvidables en la distancia,
el pequeño dibujo de tu cara imposible de borrar con el paso del tiempo.
Tus manos, aquellas que todavía no he podido tocar,
rodeando mi cuerpo con su ternura
cada vez que sueño con esos paseos en silencio que daremos alguna vez,
dejando marcas en mi cuerpo por la fuerza de tus abrazos.
Tu cuerpo, ardiente de deseo,
frágil como el cristal cuando cae al suelo pero fuerte de espíritu,
conmigo siempre en sueños de pasiones desenfrenadas,
amándonos como si el mundo se fuera a terminar en ese instante.
Grabado en mi pecho, en mi corazón,
en todos los rincones donde almaceno trocitos de ti,
siempre conmigo todo aquello que representas
y que todavía no hice mio,
ahora eres mi sueño deseado,
mañana espero que seas quien me eleve a los cielos
después de un último y apasionado beso de amor.
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