Con todo mi cariño para esa persona por la que realmente merece la pena que siga caminando por este mundo maltrecho e incomprendido, donde cada día tienes que luchar por ser alguien y no morir en el intento. Gracias por estar conmigo siempre aún estando separados, sin ti, pequeña niña de ojos azules, nada sería igual.
Para mi sobrina Irene con todo mi amor y mis mejores deseos.
El amor de mi vida no tiene 30 años,
ni habla con falsas palabras de amor,
a veces no comprende como es este mundo,
pero siempre tiene una sonrisa amable para mi.
La mujer que me roba el corazón
ha crecido aún siendo muy joven,
a su tierna edad sueña con su futuro
viviendo su presente más cercano,
y su única preocupación es ser feliz.
La niña que me ayuda a seguir mi camino
está siempre en mi pensamiento,
la lejanía que ahora nos separa me impide darle la mano,
o llevarla a jugar al parque más cercano,
demasiada distancia me separa de ella,
pero retengo conmigo su rostro y cada palabra
que muchas veces tiene para mi.
El amor de mi vida vive su propia vida,
rodeada de la gente que más le importa,
no lucha por vivir porque vive feliz,
con sus sueños y sus muñecos de trapo,
a lo mejor nadie entiende porque puedo amarte,
pero desde que naciste me robaste el corazón.
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