Perdido entre retales de instantes inolvidables,
almacenados en la retina de mi memoria,
dibujando con lápices imaginarios un cuerpo de mujer,
perdido entre palabras sin voz que el viento no se ha llevado.
Oculto en lo más profundo del corazón
retales amargos de una lejanía que me aleja de ti,
lágrimas ensangrentadas por la soledad del alma,
el fuego de pasión que fluye por mi cuerpo
se torna frío hielo que apaga mi vida hasta morir.
Pero no quiero irme de aquí,
necesito cruzar el puente que nos separa,
recorrer el largo camino que nos separa para rozar tu piel,
acariciar tu cuerpo desnudo para amarte como si el mundo
se fuera a acabar en ese instante de pasión,
necesito sentir la ternura del roce de tus labios con los míos
y volver a sentir en mi cuerpo como fluye la llama que me mantiene vivo.
Pequeños retales de ti encuentro cada noche,
en mi cuarto oscuro, vacío y lleno de soledad,
no consigo encontrarte cuando grito tu nombre,
la ventana que siempre me acerca a ti,
sólo aturde mis sentidos para mantenerme perdido
entre retales de instantes contigo.
¿ Donde estás, niña perdida ?,
¿ donde puedo encontrarte ?,
sé que eres sueño inalcanzable para mi corazón,
polvo imaginario que siempre se lleva el viento,
pero alguna vez te encontraré,
y mis sueños imposibles de amor,
me elevarán a los cielos cogido de tu mano.
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